sábado, 21 de enero de 2012
Paz interior- ALBERTO E. JUSTO- http://flordelyermo.blogspot.com
A pesar de ese vacío de angustia, de pesar, de pena, de desengaño, de dolor, ¡quédate! Si es necesario arrójate sobre el suelo, déjate caer... Cuando tengas conciencia más serena de encontrarte ahí abajo, mira abriendo apenas los ojos. No, no dejes que nada te invada demasiado a través de ellos... Pero entreábrelos. Estoy seguro que si eres conciente de tu silencio, de tu nada, de tu caída, descubrirás al Señor aún más bajo, muy por debajo de ti. Él te dirá: -te estaba aguardando. Desde hace mucho tiempo estoy aquí.
Y tú no sabrás muy bien qué decir. Sin duda conservarás contigo el pesar y las penas, pero habrás comprobado que más hondo hay caminos que no existen allá arriba en el plano de las estupidez establecida.
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1 comentarios:
Querido ermitaño. Cómo no apreciar la hondura de tus comentarios. ¿acaso no había de estar Dios en lo profundo del dolor? ¿en la angustia...? ¿En el desamor...?¿No nació en una cueva donde vivía el ganado...con su estiércol? Allí nos espera, querido amigo, el Señor. Entre los desperdicios del mundo.
¡¡Qué bien dices !! Quédate. (Fundamental) sin abrir por entero los ojos y que nos invada la concupiscencia.
Cuando los abramos del todo diremos ¡¡Es el Señor!!
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