jueves 10 de noviembre de 2011

Paz interior - 16 - ALBERTO E. JUSTO - http://flordelyermo.blogspot.com


En realidad debemos recuperar la dimensión más alta... Y, he aquí la paradoja, la misma comporta un cierto descenso, una derrota a los ojos del mundo. El triunfo verdadero no está donde lo buscamos o donde aguardamos milagrosamente encontrarlo.

1 comentarios:

ORIENTE dijo...

Es de ese modo, Dios elige la antítesis de lo que aquí pretendemos; se goza en lo pequeño, en lo pobre, en lo humilde, en lo débil... Y Cristo alaba al Padre porque da su entendimiento (misterio) a los sencillos, y relega a los sabios, a los cuales oculta su Potencial. La sabiduría de nuestro Señor es gloria, en la maravilla tocada de inmensidad, que a veces nosotros atisbamos someramente y sin saberla penetrar. Su Grandeza es nuestro soporte y la garantía por la que podemos dimensionarnos hacia lo eterno. Hoy es penoso comprobar que pocos, ni siquiera religiosos, se aventuran a hablar del Cielo, de lo sobrenatural, de los dones inmensos que la Trinidad nos otorga, y de todo cuanto realiza este Dios Trino, para retornarnos al paraíso que una vez perdimos. Cristo está ya próximo a nosotros, nos está hablando ahora, porque ya los tiempos son definitivos, y como Pedro dijo: "Se acerca el fin de todas las cosas". Aproxima Él con su venida, ya anunciada, un cielo nuevo y una tierra nueva, para los que estén esperándole y le crean, le defiendan en medio de las vicisitudes humanas, que van a ser terribles para las personas de fe. Un saludo. Mi contacto: esoriente90@yahoo.es