Es indudable que olvidamos, con frecuencia, los caminos recorridos hasta hoy. Digo que los olvidamos porque solamente recordamos lo más superficial. Dejamos de lado las huellas profundas de una experiencia que podemos considerar permanente, aunque no le prestemos demasiada atención o la olvidemos con rapidez. Es verdad que la Luz no es avara. Lo invade todo, todo lo llena cuando abrimos de para en par las ventanas del corazón. Cuando abrimos para ella...
Esta luz despierta nuestro bien o, mejor, ella misma es nuestro bien.
domingo, 27 de noviembre de 2011
jueves, 24 de noviembre de 2011
Paz interior - 17 - ALBERTO E. JUSTO - http://flordelyermo.blogspot.com
Lo propio de la aristocracia espiritual es la compasión. Lo más alto es llegar a sufrir por otros y con otros. Es éste el camino, opuesto al del viejo burgués, o al del ahorrista mezquino, que crece, que gana, que guarda en sus cofres, que vence a otros, que se regocija porque es mejor que otros... El aristócrata auténtico, sin detenerse en sí mismo, sufre por otros, ofrece por otros. Su vocación es la de redimir y salvar.
Por ello quien sigue ese camino escondido se coloca inmediatamente bajo el manto de la Santísima Virgen, que es Madre y Señora. Es la Dama, a quien son ofrecidos todos los triunfos del amor... Ella es permanente modelo de quietud contemplativa y de empeño en la redención de los hombres. Nadie alcanza la fecundidad en semejante misión sin incorporarse en esta corriente de Amor y de Gracia que procede del mismo Espíritu de Dios y con Él se identifica.
Por ello quien sigue ese camino escondido se coloca inmediatamente bajo el manto de la Santísima Virgen, que es Madre y Señora. Es la Dama, a quien son ofrecidos todos los triunfos del amor... Ella es permanente modelo de quietud contemplativa y de empeño en la redención de los hombres. Nadie alcanza la fecundidad en semejante misión sin incorporarse en esta corriente de Amor y de Gracia que procede del mismo Espíritu de Dios y con Él se identifica.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Paz interior - 16 - ALBERTO E. JUSTO - http://flordelyermo.blogspot.com
jueves, 3 de noviembre de 2011
Presencia e Intimidad

Nuestra oración no debe consirtir en textos, ni aún en palabras de no sé qué corte, sonoridad y estilo. Me parece que la luz, se halla superando el límite angustiante de los hechos y de las cosas.
Es la hora de detenerse y percibir los latidos del Espíritu, luego de haber confiado y acertado en su Presencia e Intimidad
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