sábado, 9 de septiembre de 2023
domingo, 13 de agosto de 2023
miércoles, 26 de julio de 2023
lunes, 29 de mayo de 2023
Como el más pequeño
Lo que te duele, duele y tanto, según la atención que le prestas y a causa de la ansiedad que te desvía.
Esta ansiedad proviene de una sed desproporcionada de “realizaciones”, sobre todo en el orden afectivo (por decírtelo así), que heredas desde hace tanto, tanto tiempo, de situaciones que bien conoces o que puedes rectamente suponer.
Fíjate muy bien: tu pedido, desde luego, es legítimo. Pero de “otra cosa”. No es fácil acertar, pero cuando sufres no sufres de lo que crees sufrir.
Si conocieras bien la clave de todo ello, estoy persuadido de que estas jornadas te alegraran, porque descubrirías en este “camino de la cruz” una asombrosa fecundidad, una obra que supera cualquier empresa, fundación o discurso. Lo que vale es la cruz que Dios da. O lo que Dios da de ella.
Será, sin embargo, muy difícil y raro superar esos “dolores” y evitar otros… Se trata, nada menos, de algo que es legítimo que, alguna vez, te arrebataron y que retorna con mil caras y caretas a presentarse tan ansiosamente deseable en las ocasiones de crisis y –sobre todo- de injusticia que puedas padecer.
Pero no temas. El Señor ha vencido al mundo. La batalla de esta angustia ya está ganada. Sólo ves su ocaso y su caída. La fuente de ese resplandor engañoso ya no está. Asistes a sus últimos reflejos en el cielo de la noche nueva.
Repito, no temas. Estas palabras las dicta mi ángel en la noche oscura y serena. Es el misterio de la “soledad sonora” que, con suavidad, insinúa la senda verdadera.
Muchos son los caminos, es verdad, pero hay uno que interesa aquí. Sí, uno solo. Y ese camino es el que trazan tus propios pasos. Es el camino de tu vida, insospechado e insospechable. No puedes distinguirlo, no acabas de verlo así no más, pero es. En efecto, está ahí o aquí, como quieras. En suma está, porque –quieras que no- lo trazas y lo sigues. Y llegas a saber muy bien que todo él constituye un regalo, un don verdadero, que viene de lo profundo, que viene de Dios.
Pero ¿Quiénes somos? Esto lo preguntas siempre y no hallas respuesta que te conforme. Sé que interrogas acerca del “sentido”, de lo más profundo, de esa vida que, a veces, parece escapar de nuestras manos y de cualquier medida o modo que intentemos para “comprender”, sí, para comprender.
En un cierto sentido, has de escapar de tu propia comprensión, si ésta se diera ahora mismo o alguna vez. No puedes encerrar en tus categorías (por decirlo así) lo que las excede. Tú eres más… No puedes abarcar con tu razón lo que está por encima de ella, porque tú eres más. No podrás medir ni determinar esa vida y peregrinación tuya ¡que tanto te aflige! Porque tú eres más. ¡Y tanto más!
No comprendas encerrando, midiendo y razonando. Deja advenir, deja llegar, acoge una y otra vez. Pero ¿Cómo –me dirás- no debo acaso discernir y juzgar convenientemente acerca de sucesos y cosas? Sin duda –te respondo en seguida- cuando se trata de lo que está en tus manos y en tu misión, sobre todo si depende de tu responsabilidad y cuidado. Pero de lo escondido, de tu impotencia o de lo que te supera, de lo que no depende de ti, como diría Epicteto, ante todo ello, acoge y persevera.
¿Quién eres? El Tú de Dios. ¿Estás dispuesto a “velar una hora” con Él? Te lleva en su Corazón y tú, misteriosamente, en el tuyo, sin distancia alguna. No que ocupe Él un “espacio”. Es que tu corazón es suyo.
Vuélvete niño... Es la hora del más pequeño. Sumérgete en el Misterio de Cristo-Jesús en el Espíritu, como el más pequeño... Alégrate y no temas.
lunes, 22 de mayo de 2023
meditaciones de un peregrino
Ora e invoca el Nombre del Señor. Cada vez que lo hagas, cada vez (y hazlo siempre), abandónate totalmente a Él. Dios está aquí.
sábado, 20 de mayo de 2023
CANTAR DE SILENCIO
No comprende, no puede ya discernir con claridad. Antes, antes de ayer, todos los trazos y perfiles parecían nítidos, los pasos se daban, uno tras otro, sin vacilaciones. Las leyes eran claras y las costumbres también. Las indicaciones no faltaban y no había necesidad de soportar interrogantes sin esperanza de respuesta segura…
Hoy, todo es desierto. Los despropósitos son de tal magnitud, las sinrazones tan grandes, que no podemos intentar diálogos, por lo menos apresurados, para procurarnos una ayuda o alguna luz. Sólo la dimensión nocturna puede decirnos algo con su acorde de silencio.
Pero ¿caminamos hollando sendas prudentes y justas? ¿Es esto mismo, estas opciones inesperadas, lo que se aguarda de nosotros? Sólo la noche, sólo la noche. En la hora de las irresponsabilidades se espera nuestra solitaria “responsabilidad”. ¿Nos hallamos –en cierto modo- “fuera de la ley”? ¿Somos una excepción tan…notable?
El “peso” y la “gravedad” de un “pasado”, al cual no hemos de renunciar, nos lleva por donde no sabemos, por los caminos de una aventura insospechada.
No podíamos imaginarla así. Ha surgido no sé qué desde el “fondo de la noche” y (eso mismo) traza direcciones, límites y condiciones nuevas. Por lo cual “parecemos” o “aparecemos” como una diferencia, en ciertos casos hasta antipática. Alguien ha hecho ya, y con acierto, el elogio de la diferencia. Acerca de esto no es necesario insistir ahora.
¿Silencio que es olvido? Quizá… Pero intentamos decir otra cosa. Nos hallamos en un paraje que debe ser reconocido por sí mismo. La aceptación de este acontecimiento comporta inmediatamente un abandono sin condiciones. En efecto, se trata de no atascarse, de cortar cualquier atadura que nos detenga en el camino.
El “abandono” y el “ser separado” o “desasimiento” comportan, desde el inicio, esta “liberación”, a pesar de todos los riesgos que puedan invocarse.
El “peregrino” debe salir probado, después de un largo período, durante el cual el dolor o las contradicciones, su estudio y su responsabilidad, su disponibilidad y su obediencia, hayan tallado en el buen leño lo que denominaremos ahora una “conciencia” en condiciones de guiar todos sus pasos. Este es el papel de la virtud de la Prudencia, que sabemos elevada por el don de Consejo del Espíritu Santo.
Admirable música, esa que intento discernir en una profundidad siempre nueva. El canto nunca se detiene, porque es silencioso, quedo, portador de paz.
Yo sé dónde resuena y cómo. Yo sé que es SILENCIO.
Alcanzar el silencio… Dejarlo llegar… Dejarlo que ascienda… Porque desde siempre está.
Aunque los ruidos y los gemidos dancen alrededor. Aunque los conceptos y los pensamientos azoten por aquí y por allá. El silencio es más hondo que todos ellos. El SILENCIO ES MÁS HONDO.
Fíjate bien en esta condición, en este HECHO de la “hondura”. En ese nivel de profundidad nada puede alcanzarte.
¿Te animas a descender hasta allí?
Pues, inténtalo. Comienza. No te apresures. Simplemente despréndete, sepárate… Vuelve una y otra vez a tu corazón. Cada ocasión será más profunda. Sigue, busca… Que, por fin, alcanzarás. O serás hallado, alcanzado tú, más allá de ti. O más aquí.
Abandona ese “ego” artificial y el mundo que lo sustenta. Aunque parezca muy propio y “religioso”, déjalo. Nada tiene de lo que buscas y de lo que te busca y llama. Ve más allá.
miércoles, 17 de mayo de 2023
Interrogantes
La perspectiva es indudablemente otra cuando vemos en Aquél que nos ve o desde Él. Cuando nos dejamos sumergir en Su misterio que es nuestro también. Por eso nuestro andar es siempre confiado, aunque no abarquemos lo que nos abarca... ¿Para qué? El hondo respiro cotidiano hecho oración y elevado sin cesar a la intimidad en el Corazón de Dios. No es una acrobacia. Es lo que se nos da, si realmente lo queremos así. Es lo que poseemos cuando lo recibimos en el corazón. Es como la misma vida, que nadie puede asir a su antojo y, sin embargo, la poseemos y nos posee sin más.
martes, 16 de mayo de 2023
¿Es hora de comenzar?
lunes, 15 de mayo de 2023
Cuando vas de camino
El descubrimiento del "monacato interior" o interiorizado, nos plantea una conversión y una consagración profundas, una vez que hemos "descendido" al corazón o que hemos comenzado nuestro retorno a casa, que es la Casa del Padre.
Todo empeño en esta senda parece lento y de modestos, muy modestos resultados. Sin embargo hemos de tener en cuenta que lo que se sigue a nuestra decisión es patrimonio del silencio, de la delicadeza y de la gracia de Dios. No es ruidoso. No hay manera de hacerlo ante los innumerables testigos que -quizá- nos dieran no sé qué seguridades. No, es hora de cerrar la puerta de la habitación y sumergirse en la intimidad de Dios.
viernes, 12 de mayo de 2023
Bienvenido al camino que no conoce fronteras!!!!!!
martes, 9 de mayo de 2023
miércoles, 5 de abril de 2023
lunes, 27 de marzo de 2023
lunes, 27 de febrero de 2023
viernes, 23 de diciembre de 2022
viernes, 28 de octubre de 2022
https://www.quenotelacuenten.org/2022/10/28/poligamia-madre-tierra-y-mas-yerbas-leyendo-los-sinodos-de-los-tiempos/
Poligamia, madre tierra y más yerbas. Leyendo los sínodos de los tiempos
Se publicó ayer, 27 de octubre de 2022 el instrumento de trabajo para la nueva etapa del “camino sinodal” iniciado en 2021.
No se trata de un documento conclusivo ni de algo que sea “Magisterio de la Iglesia” (que hoy ya nadie sabe definir qué es, por cierto…).
El “Documento para la Fase Continental del Sínodo” (DEC), es un elemento “orientativo” para la nueva etapa del “proceso sinodal” que durará (pufff!!!) hasta 2024.
Es la respuesta (¿seleccionada por quién o quiénes?) a la consulta hecha al “Pueblo de Dios” y fruto del “discernimiento de los Pastores” (cfr. n.9); es decir, qué es lo que «el pueblo» querría, síntesis final de una verdadera teología desde abajo (o «desde la cintura para abajo», como diría un amigo).
Como en bazar, hay de todo.
Entre los puntos y temas abordados, destacan los de abajo (transcribimos con negritas y ponemos títulos pues la realidad es tan burda que no tiene sentido siquiera comentarla).
– «¿Cómo seguirá la cosa?».
– «Pues lo veremos pronto…, hay que saber leer los sínodos de los tiempos».
Que no te la cuenten…
P. Javier Olivera Ravasi, SE
“Documento para la Fase Continental del Sínodo” (DEC)
(extractos con selección propia)
Las mujeres “exiliadas de la Iglesia” y el diaconado y presbiterado femenino
Nro. 38. Las síntesis muestran claramente que muchas comunidades han comprendido la sinodalidad como una invitación a escuchar a los que se sienten exiliados de la Iglesia. Los grupos que experimentan un sentimiento de exilio son diversos, empezando por muchas mujeres y jóvenes que no ven reconocidos sus dones y capacidades. Dentro de este conjunto heterogéneo de personas, muchos se consideran denigrados, abandonados, incomprendidos.
Nro. 61. Desde todos los continentes llega un llamamiento para que las mujeres católicas sean valoradas, ante todo, como miembros bautizados e iguales del Pueblo de Dios.
Nro. 63. El sexismo está muy extendido […]. En consecuencia, las mujeres se ven excluidas de funciones importantes en la vida de la Iglesia y sufren discriminación (…). Se tiende a excluir a las mujeres y a confiar las tareas eclesiales a los diáconos permanentes; y también a infravalorar la vida consagrada sin hábito, sin tener en cuenta la igualdad fundamental y la dignidad de todos los fieles cristianos bautizados, mujeres y hombres (…). Muchas síntesis, tras una atenta escucha del contexto, piden que la Iglesia continúe el discernimiento sobre algunas cuestiones específicas: (…) la posibilidad de que las mujeres con una formación adecuada prediquen en los ambientes parroquiales, el diaconado femenino. Se expresan posturas mucho más diversificadas con respecto a la ordenación sacerdotal de las mujeres.
El zoológico sin arrepentimiento: desde divorciados a polígamos. Todo adentro
Nro. 39. Entre los que piden un diálogo más incisivo y un espacio más acogedor encontramos a quienes, por diversas razones, sienten una tensión entre la pertenencia a la Iglesia y sus propias relaciones afectivas, como, por ejemplo: los divorciados vueltos a casar, los padres y madres solteros, las personas que viven en un matrimonio polígamo, las personas LGBTQ. Las síntesis muestran cómo este reclamo de una acogida desafía a muchas Iglesias locales (…) «Hay un nuevo fenómeno en la Iglesia que es una novedad absoluta (…). Hay católicos (…) que han empezado a practicar este comportamiento y esperan que la Iglesia los acoja a ellos y a su forma de comportarse (…). La Eucaristía, sacramento de la unidad en el amor en Cristo, no puede convertirse en motivo de enfrentamiento ideológico, ruptura o división”.
Liturgia
Nro. 93. “Las síntesis no dejan de resaltar también las principales limitaciones de la praxis celebrativa, que oscurecen su eficacia sinodal. En particular, se subraya: el protagonismo litúrgico del sacerdote y la pasividad de los participantes; el alejamiento de la predicación respecto a la belleza de la fe y la concreción de la vida; la separación entre la vida litúrgica de la asamblea y la red familiar de la comunidad.
Comunión para “todes”
Nro. 94. Una fuente particular de sufrimiento son todas aquellas situaciones en las que el acceso a la Eucaristía y a los demás sacramentos se ve obstaculizado o impedido por diversas causas (…). Muchas síntesis también dan voz al dolor que experimentan los divorciados vueltos a casar por no poder acceder a los sacramentos, así como los que han contraído un matrimonio polígamo.
Madre Tierra y ecologismo moderno y cambio climático
Nro. 45. El Pueblo de Dios expresa un profundo deseo de escuchar el grito de los pobres y el clamor de la tierra. En particular, las síntesis nos invitan a reconocer la interconexión de los retos sociales y medioambientales y a responder a ellos colaborando y formando alianzas con otras confesiones cristianas, creyentes de otras religiones y personas de buena voluntad (…). Abordar los desafíos socioambientales ya no es opcional: «es nuestro deseo proteger esta parte de la creación de Dios, ya que de muchas maneras el bienestar de nuestros pueblos depende del océano. En algunos de nuestros países, el océano representa la amenaza principal, ya que el cambio climático tiene consecuencias drásticas para la propia supervivencia de estos países».
Necesidad de “integrar” ritos culturales a la Eucaristía
Nro. 55. La gente expresa el deseo de promover (y en algunos casos recuperar y profundizar) la cultura local, de integrarla con la fe, de incorporarla a la liturgia. «Los cristianos están llamados a ofrecer su contribución desde su propia visión de la fe para inculturarla en los nuevos contextos culturales […]. Esta diversidad de enfoques es vista como la puesta en práctica de un modelo de interculturalidad, en el que las distintas propuestas se complementan y enriquecen mutuamente, superando el de la multiculturalidad, que consiste en la simple yuxtaposición de culturas cerradas al interior de sus propios perímetros» (Consejo Pontificio para la Cultura)
El indigenismo
Nro. 56. Se pide que se preste especial atención a la situación de los pueblos indígenas. Su espiritualidad, sabiduría y cultura tienen mucho que enseñar (…). Algunas síntesis evidencian la necesidad de reconciliar las aparentes contradicciones que existen entre las prácticas culturales o las creencias tradicionales y las enseñanzas de la Iglesia.
Clérigos contra laicos
Nro. 58.«Algunos párrocos se comportan como “dispensadores de órdenes”, imponiendo su voluntad sin escuchar a nadie. Los cristianos laicos no se sienten miembros del Pueblo de Dios. Tienen que reprobarse las iniciativas demasiado “clericalitas”. Algunos agentes de pastoral, clérigos y laicos prefieren a veces rodearse de quienes comparten sus opiniones y alejarse de aquellos cuyas convicciones son hostiles y están en desacuerdo con ellos».
La liturgia: no es el santo Sacrificio, sino un “acto comunitario”
Nro. 91. La escucha sinodal de las Iglesias registra muchas cuestiones que deben abordarse: desde el replanteamiento de una liturgia demasiado centrada en quien preside, hasta las formas de participación de los laicos, pasando por el acceso de las mujeres a las funciones ministeriales (…). Intentamos que la celebración litúrgica sea más viva y participada por toda la comunidad de creyentes: sacerdotes, laicos, jóvenes y niños, que leen los signos de los tiempos con discernimiento sólido.
Ritos preconciliares
Nro. 92. La experiencia de las Iglesias también registra nudos de conflicto (…) como es el discernimiento de la relación con los ritos preconciliares: las divisiones sobre la celebración de la liturgia se han reflejado en las consultas sinodales. Desgraciadamente, la celebración de la Eucaristía se vive también como un motivo de división dentro de la Iglesia. En el ámbito litúrgico, la cuestión más común es la celebración de la misa preconciliar. La gente se queja de las restricciones en el uso del misal de 1962.