jueves, 30 de julio de 2026

NUESTRA SEÑORA DEL DESIERTO, Reina y Protectora del Eremitorio

 


La Iglesia monástica es la Iglesia del Desierto, la Mujer que se ha refugiado en el desierto poniéndose a salvo del dragón que trata de devorar al Verbo niño. Es la Iglesia que, a través de su silencio, nutre y protege la semilla del Evangelio sembrada por los apóstoles en los corazones de los fieles. Es la Iglesia que, por medio de su oración, fortalece a los propios apóstoles, tan frecuentemente hostigados por el monstruo. La Iglesia monástica es la que va a un lugar preparado para ella por Dios en el yermo, y oculta su rostro en el Misterio del divino silencio, y ora mientras se libra la gran batalla entre tierra y cielo. / Thomas Merton

NUESTRA SEÑORA DEL DESIERTO, Reina y Protectora del Eremitorio
Solemnidad

 Jamás ocurra que quien se consagra a la contemplación desee la vida agitada de los hermanos que tienen algún cargo. Que Marta repita siempre que no puede con todo y que es incapaz de cumplir con su deber, y desee que se confíe a otros lo que ella administra. Ya conocemos la respuesta de Jesús: Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con muchas cosas. María tiene el privilegio de contar siempre con un abogado a su favor. Observemos atentamente cómo el amor ha regulado en esta nuestra casa las tres ocupaciones: la administración de Marta, la contemplación de María y la penitencia de Lázaro. Las tres deben hallarse en toda alma perfecta; sin embargo, cada uno siente preferencia por alguna de ellas: éste se entrega a la contemplación, aquél al servicio de los hermanos y el otro a llorar su vida pasada como los leprosos que viven en los sepulcros. María está absorta en la piadosa meditación de su Dios; Marta es toda misericordia y compasión hacia el prójimo, y Lázaro se mantiene en la humildad y desprecio de sí mismo. Que cada uno busque el lugar que le pertenece. No pretendo adular a nadie, ni que nadie se engañe a sí mismo. Los que no tienen ningún cargo, ni se les ha confiado alguna ocupación especial permanezcan sentados a los pies de Jesús con María, o con Lázaro en el sepulcro. Que Marta se afane y se preocupe de mil cuidados. Tú, en cambio, que estás libre de todo eso, opta por una de estas dos cosas: vivir tranquilo y hacer del Señor tu delicia. Y si todavía no eres capaz de esto, no te vuelques al exterior, sino vive dentro de ti mismo, como el Profeta. /

San Bernardo de Claraval

Ss. Marthæ, Mariæ et Lazari, Hospitum Domini.

sábado, 25 de julio de 2026

https://flordelyermo.blogspot.com/2011/02/hacia-la-morada-verdadera.html

 Hacia la Morada verdadera

¿Sientes perplejidad o angustia? ¿Tantas son las "amenazas" que -de algún modo- percibes? Sin embargo, es muy posible, aún no te animas a cavar más hondo para hallar el tesoro.

Estima la plegaria breve, la frase breve... Este es un camino insuperable: el decir breve. Porque apenas abandona el silencio original.

La belleza es el silencio presente en todas las cosas, espacios, lugares, parajes... Todo participa de la belleza del mismo modo en que todo participa del silencio.

No existe música sin silencio.

Un rostro... : se manifiesta en proporciones y armonías que aparecen según lo que no son sus componentes (por decirlo de algún modo). Es por la ausencia y el silencio de trazos que lo manifestado refleja su hondura. Los trazos se ordenan y armonizan en el silencio...

Alberto E. Justo