sábado, 28 de marzo de 2015
martes, 17 de marzo de 2015
No entorpezcas tus caminos
No entorpezcas tu vida prestando atención a las banalidades de la moda, a esas "murmuraciones" o reclamos de atención de tantos desorientados. Acepta las limitaciones y las dificultades, pero -de ningún modo- te detengas a considerar lo que no tiene espacio en la vida espiritual. Muchos esgrimirán hasta motivos "religiosos" para hacerse valer y dominar a los viandantes. Pero todo eso, todo lo que produce desazón, angustia o temor, no viene de Dios. El verdadero testigo del espíritu no necesita ni quiere recordar "poderes", ni pierde el tiempo en afirmarse invocando presuntos derechos... Nada de "ley del más fuerte".
Si has abrazado el honor y el decoro del desierto, quédate en el silencio profundo y despréndete de lo que no cuenta... Despierta al inmenso paisaje de la aurora en tu corazón.
Mira la ternura de Aquél que es tu vida.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar
Si has abrazado el honor y el decoro del desierto, quédate en el silencio profundo y despréndete de lo que no cuenta... Despierta al inmenso paisaje de la aurora en tu corazón.
Mira la ternura de Aquél que es tu vida.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar
miércoles, 11 de marzo de 2015
Ven, no te detengas en la ilusión
Hemos descubierto esa "trascendencia" donde reside nuestra "identidad". Relación profunda a Dios, de Quien todo recibimos. Mirada de Dios, rayo infinito de luz y de vida...
¿Pretendemos encerrar en "determinaciones" nuestras, en cálculos y deducciones, "aquéllo" que así nos es dado, en el misterio inefable?
Decía un poeta que las altas montañas son un estado del alma... ¿Caemos en la cuenta de que esos horizontes sin límites se abren desde el paisaje interior?
Es verdad que cuando desaparecen las "fronteras" un cierto temor nos invade... Ya no es hora de pretender "dominios" porque todos desaparecen. Tampoco es tiempo de "seguridades" ni de conclusiones forzosas. El alma ahora se descubre donde ama. Y también, desde luego, donde todo amor le es brindado. El alma dice: "Te amo con el amor con el cual Tú me amas." Y esto sólo es posible en el misterio de la libertad.
Por ello cuando buscamos el terreno seguro para pisar fuerte, éste se esfuma... No puedo caminar por donde ya no voy. Quizá estuve alguna vez, pero ahora no, ya no, porque en el desierto no hay sendas determinadas. Son los instantes del vuelo y del relámpago, la llamada del Cielo.
-Señor, ¿dónde moras?
-Ven y verás.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar
¿Pretendemos encerrar en "determinaciones" nuestras, en cálculos y deducciones, "aquéllo" que así nos es dado, en el misterio inefable?
Decía un poeta que las altas montañas son un estado del alma... ¿Caemos en la cuenta de que esos horizontes sin límites se abren desde el paisaje interior?
Es verdad que cuando desaparecen las "fronteras" un cierto temor nos invade... Ya no es hora de pretender "dominios" porque todos desaparecen. Tampoco es tiempo de "seguridades" ni de conclusiones forzosas. El alma ahora se descubre donde ama. Y también, desde luego, donde todo amor le es brindado. El alma dice: "Te amo con el amor con el cual Tú me amas." Y esto sólo es posible en el misterio de la libertad.
Por ello cuando buscamos el terreno seguro para pisar fuerte, éste se esfuma... No puedo caminar por donde ya no voy. Quizá estuve alguna vez, pero ahora no, ya no, porque en el desierto no hay sendas determinadas. Son los instantes del vuelo y del relámpago, la llamada del Cielo.
-Señor, ¿dónde moras?
-Ven y verás.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar
viernes, 6 de marzo de 2015
Redescubrir, todos los días...
Siempre es grato insistir acerca de lo más bello, digámoslo así... El descenso al corazón, a la ermita interior, comporta el desasimiento que nos eleva, que nos lleva a morar en el mismo Corazón de Dios. Es que, saliendo de las sombras, que parecen abrumarnos y encerrarnos, liberados de las ataduras o de las cosas en las que nos introducíamos, descubrimos inmediatamente esa Presencia inefable que de "modo sin modo" se nos revela como el Único, Aquél que es nuestra Vida, y que nos llama, y que nos da ese "nombre nuevo que nadie conoce sino el que lo recibe."
Es necesario que prestemos entera fe a la Bondad de Dios y a su Misericordia. Nada hay de mezquino en las sendas de la Gracia. ¿Está habituado nuestro corazón a la "generosidad" divina?
Meditemos, con quietud, en ese Desierto Interior. Una y otra vez acogiendo sin reservas, sin condiciones, sin temores, sin reparos... Sí, ha de ser así, sin exigir explicaciones, ni estatutos, ni certificados, ni un más y ni un menos... Así como recibimos la Vida y nos gozamos en el Misterio...
Volvamos incesantemente a lo que es y a lo que somos. ¡Tanto nos habla el Silencio! ¡¡Esa Mirada de Dios!!
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar
Es necesario que prestemos entera fe a la Bondad de Dios y a su Misericordia. Nada hay de mezquino en las sendas de la Gracia. ¿Está habituado nuestro corazón a la "generosidad" divina?
Meditemos, con quietud, en ese Desierto Interior. Una y otra vez acogiendo sin reservas, sin condiciones, sin temores, sin reparos... Sí, ha de ser así, sin exigir explicaciones, ni estatutos, ni certificados, ni un más y ni un menos... Así como recibimos la Vida y nos gozamos en el Misterio...
Volvamos incesantemente a lo que es y a lo que somos. ¡Tanto nos habla el Silencio! ¡¡Esa Mirada de Dios!!
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar
domingo, 1 de marzo de 2015
Silencio-Soledad-Libertad
El horizonte abierto comporta la transparencia. Se trata del "desasimiento" liberador que nadie arrebata... Desasimiento que es, también, "abandono" y "dejamiento". Soledad, silencio y libertad: en todos los instantes, siempre. La Presencia es liberadora, redentora y divinizadora según gracia... No hemos de intentar ninguna explicación ni circunscripción...
Alberto E. Justo...http://flordelyermo.blogspot.com.ar
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miércoles, 18 de febrero de 2015
Volver, sin cesar
Las apariencias... A pesar de cuanto exteriormente pueda agobiarnos, la vida profunda se cumple en nuestro interior. En un instante todo puede comenzar, como una aurora, renovándose por gracia de Dios... Volvamos incesantemente a casa, a nuestro claustro interior -que nadie puede demoler- a ese santuario vivo, que no es otra cosa que la Morada de Dios...
Alberto E. Justo.....http://flordelyermo.blogspot.com.ar
Alberto E. Justo.....http://flordelyermo.blogspot.com.ar
miércoles, 11 de febrero de 2015
No es tiempo de detenerse
¡Más hondo...! ¿Es posible tanta pretensión? Cuando buscamos "Aquéllo" que no se deja reducir ni expresar... ¿no hemos de continuar sumergiéndonos más allá?
El Silencio responde una y otra vez... Pero hay algo maravilloso que no podemos imaginar... Está demasiado cerca... Estamos demasiado cerca. Y no por virtud nuestra. ¿Para qué "mirar" desde aquí? ¿No hemos de mirar, acaso, desde donde somos realmente "vistos"?
Los rumores y los estrépitos de este mundo son muchos, demasiados, quizá... Pero todo eso es "ausencia" o, tal vez, ocasión para descubrir lo más real del otro lado. No, no es el ruido que, apenas, apenas y siempre, se va. No tiene qué hacer ni qué decir. Tampoco la inquietud: nada tenemos que vender... Sí, hemos de descubrir esa tenue y delicada transparencia que se nos brinda en la oración y en las cosas, que es apertura llena de sentido, apertura del alma, precisamente para ingresar más allá, para ahondar más.
He aquí -siempre- el desierto. El desierto florecido mil veces, infinitamente, en el jardín secreto del corazón. Un desierto "sin confines", decía San Juan de la Cruz.
Más hondo, entonces. A no detenerse.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar
El Silencio responde una y otra vez... Pero hay algo maravilloso que no podemos imaginar... Está demasiado cerca... Estamos demasiado cerca. Y no por virtud nuestra. ¿Para qué "mirar" desde aquí? ¿No hemos de mirar, acaso, desde donde somos realmente "vistos"?
Los rumores y los estrépitos de este mundo son muchos, demasiados, quizá... Pero todo eso es "ausencia" o, tal vez, ocasión para descubrir lo más real del otro lado. No, no es el ruido que, apenas, apenas y siempre, se va. No tiene qué hacer ni qué decir. Tampoco la inquietud: nada tenemos que vender... Sí, hemos de descubrir esa tenue y delicada transparencia que se nos brinda en la oración y en las cosas, que es apertura llena de sentido, apertura del alma, precisamente para ingresar más allá, para ahondar más.
He aquí -siempre- el desierto. El desierto florecido mil veces, infinitamente, en el jardín secreto del corazón. Un desierto "sin confines", decía San Juan de la Cruz.
Más hondo, entonces. A no detenerse.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar
viernes, 26 de diciembre de 2014
¿Te sorprendes?
Quizá ya no querías imaginar "novedades" poco satisfactorias... Y te topas con alguna de esas vallas que, como en las carreras de obstáculos, te ves obligado a saltar. ¡Bendito sea Dios! ¿Podrás suprimir esos pasos antipáticos, que aparecen sin aviso o porque los "comentarios" y murmuraciones los descubren?
Es hora de valor y de firmeza. Eso, que te parece así, tan desagradable, no existe. Tú mismo le das una entidad y una presencia de la cual, evidentemente, carece. No des comida a las máscaras escuálidas. Resiste en tu andar con coraje y nada más. Esos perfiles que temes se desdibujan una y otra vez, van y vienen, en un mundo perdido y sin luz, en un mundo de sombras, a las que no estarás nunca sometido.
"María eligió la mejor parte QUE NO LE SERÁ QUITADA"
Permanece en silencio y en paz y no temas la eventual lucha, que pudieran provocar esas sorpresas. No temió Antonio en el Desierto.
"Que toda la vida es sueño / y los sueños sueños son." "Que toda la vida (ésta) es Desierto y los desiertos, desiertos son."
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
Es hora de valor y de firmeza. Eso, que te parece así, tan desagradable, no existe. Tú mismo le das una entidad y una presencia de la cual, evidentemente, carece. No des comida a las máscaras escuálidas. Resiste en tu andar con coraje y nada más. Esos perfiles que temes se desdibujan una y otra vez, van y vienen, en un mundo perdido y sin luz, en un mundo de sombras, a las que no estarás nunca sometido.
"María eligió la mejor parte QUE NO LE SERÁ QUITADA"
Permanece en silencio y en paz y no temas la eventual lucha, que pudieran provocar esas sorpresas. No temió Antonio en el Desierto.
"Que toda la vida es sueño / y los sueños sueños son." "Que toda la vida (ésta) es Desierto y los desiertos, desiertos son."
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
sábado, 13 de diciembre de 2014
¿Por qué te despides?
No, no te apresures a despedirte de los pasos de Dios, de la "Historia de Dios en tu vida". Cada acontecimiento es una noticia de su Presencia, y en cada acontecimiento has descubierto un rostro nuevo, insospechado, de Su Misericordia. Puede ser que no entendamos bien qué es la transformación de todo... Pero: puerta para algo mayor es siempre el instante, el presente, que deja una faz nueva, que deja una marca, un sello admirable: "Sufrir pasa, haber sufrido no pasa jamás" (Bloy y Berdiaeff).
Ten sumo respeto y delicadeza y verás cómo todo perdura en una dimensión mayor. Cómo nada se pierde en el nivel más alto. Cómo toda tu vida respira ya el aire de la Eternidad.
Alégrate pues en este presente y bendice. La compunción transforma el pecado y Dios te eleva en su misericordia.
Las montañas son pequeñas, el mar inmenso tiene fin y se acaba, la llanura termina en alguna frontera. Tu corazón, en cambio, no tiene confines...
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
Ten sumo respeto y delicadeza y verás cómo todo perdura en una dimensión mayor. Cómo nada se pierde en el nivel más alto. Cómo toda tu vida respira ya el aire de la Eternidad.
Alégrate pues en este presente y bendice. La compunción transforma el pecado y Dios te eleva en su misericordia.
Las montañas son pequeñas, el mar inmenso tiene fin y se acaba, la llanura termina en alguna frontera. Tu corazón, en cambio, no tiene confines...
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
viernes, 5 de diciembre de 2014
¿Respetas tu libertad y la de tu hermano?
Queridos amigos la meditación acerca del misterio de la libertad es oportuna en el campo de la ascesis. ¿Soportas tu libertad y la responsabilidad que comporta? No sea que el "peso" (pondus) de la propia humanidad (por decirlo así) nos abrume...
El "desasimiento" está en relación estrecha con la libertad. Si te liberas de esto o de aquello favoreces, sin duda, la limpidez y transparencia de tu camino. No importa que la comprensión ambiental no sea todo lo satisfactoria que deseábamos. La realidad es una y no puede destruirse por capricho de nadie. De modo que..."levántate y anda." Sin permitir que los riesgos te detengan...
Pero respeta también el misterio y la presencia, y el "palpitar" de tus hermanos. Cuando el hombre confía en Dios de verdad, esa confianza vuelve y se derrama en su entorno... Entonces aprende a bendecir, a alegrarse por el bien de otros. Esta perspectiva, que es la de las virtudes morales, no puede ser descuidada, ni sufre interpretaciones estrechas a pesar de los pretextos que tanto abundan para justificar estructuras o instancias de poder. Generosidad y magnanimidad son caminos de ascesis y de vida.
Confiemos, cada vez más, en Aquél que es nuestra Vida y seamos capaces de gozar con el bien propio y ajeno, en el nunca abandonado camino del corazón y de la profundidad.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
El "desasimiento" está en relación estrecha con la libertad. Si te liberas de esto o de aquello favoreces, sin duda, la limpidez y transparencia de tu camino. No importa que la comprensión ambiental no sea todo lo satisfactoria que deseábamos. La realidad es una y no puede destruirse por capricho de nadie. De modo que..."levántate y anda." Sin permitir que los riesgos te detengan...
Pero respeta también el misterio y la presencia, y el "palpitar" de tus hermanos. Cuando el hombre confía en Dios de verdad, esa confianza vuelve y se derrama en su entorno... Entonces aprende a bendecir, a alegrarse por el bien de otros. Esta perspectiva, que es la de las virtudes morales, no puede ser descuidada, ni sufre interpretaciones estrechas a pesar de los pretextos que tanto abundan para justificar estructuras o instancias de poder. Generosidad y magnanimidad son caminos de ascesis y de vida.
Confiemos, cada vez más, en Aquél que es nuestra Vida y seamos capaces de gozar con el bien propio y ajeno, en el nunca abandonado camino del corazón y de la profundidad.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
lunes, 1 de diciembre de 2014
Pequeño campo ascético del caminante
No permitas que las "informaciones" hagan de tu peregrinación un "ir y venir" sin sentido. No preguntes demasiado ni consultes con exceso. Tal vez cuando preguntamos demasiado, las respuestas tan diversas, acaben por provocar el descarrilamiento que se quería evitar. La "seguridad" nunca es completa ni puede buscarse por sí misma, vale la pena correr un sano riesgo cuando nos ejercitamos, con buena voluntad, en discernir. No, no hallaremos esas respuestas satisfactorias que nos hagan "respirar" satisfechos en los ámbitos menores o en los pasos más exteriores...
Tampoco faltemos el respeto formulando consejos "arrolladores". No nos disfracemos de sabihondos capaces de opinar de cualquier cosa. ¡Tantas veces es preferible callar o recibir con afecto del corazón a quien quizá nos interrogue sobre lo que no sabremos decir... ¡Cuánto importa la delicadeza y la dulzura en estos casos y siempre! ¿No leíamos estos conceptos en los escritos de Dom Porion? Más atrás, en las entradas antiguas, hallarás algo de ello y el principio, siempre actual, de esa "mansedumbre" que tanto se echa hoy de menos.
No olvidamos que el peregrino es un luchador que atraviesa el "caos". Que no halla compensación en estos caminos... Pero la síntesis entre esta firmeza de corazón y la mansedumbre es un objetivo digno de obtener y de alcanzar.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
Tampoco faltemos el respeto formulando consejos "arrolladores". No nos disfracemos de sabihondos capaces de opinar de cualquier cosa. ¡Tantas veces es preferible callar o recibir con afecto del corazón a quien quizá nos interrogue sobre lo que no sabremos decir... ¡Cuánto importa la delicadeza y la dulzura en estos casos y siempre! ¿No leíamos estos conceptos en los escritos de Dom Porion? Más atrás, en las entradas antiguas, hallarás algo de ello y el principio, siempre actual, de esa "mansedumbre" que tanto se echa hoy de menos.
No olvidamos que el peregrino es un luchador que atraviesa el "caos". Que no halla compensación en estos caminos... Pero la síntesis entre esta firmeza de corazón y la mansedumbre es un objetivo digno de obtener y de alcanzar.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
jueves, 27 de noviembre de 2014
Hermoso valle!!!!
¡Hermoso valle escondido! Allá se recorta, solemne, el perfil de una montaña cubierta de nieve. Aquí, muy cerca, una pequeña laguna reposa entre las sierras arboladas... La brisa dibuja sus juegos en el agua y las orillas, vestidas de flores y plantas, muy verdes y de todos colores, nos dicen lo que las palabras no suelen expresar. Y recordamos aquello de San Bernardo: "en las selvas hallarás más que en los libros, los troncos y las piedras te dirán lo que no has oído de los maestros."
Confía en la delicadeza de ese paisaje que descubre y reconoce el corazón en su ámbito. Goza con el cantar de las aves y con el murmullo del bosque. Todo eso no está fuera, lo llevas tú... Solo se requiere humildad y sencillez para percibirlo. Todo eso nos dice, una y otra vez, que todavía hay cosas mayores... Maiora videbitis...
¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Ni cómo, ni cuándo, ni dónde... Sumérgete en el silencio, que Dios regala, y reposa, sin apresuramientos, en lo que supera cualquier calificación...
Confía en la delicadeza de ese paisaje que descubre y reconoce el corazón en su ámbito. Goza con el cantar de las aves y con el murmullo del bosque. Todo eso no está fuera, lo llevas tú... Solo se requiere humildad y sencillez para percibirlo. Todo eso nos dice, una y otra vez, que todavía hay cosas mayores... Maiora videbitis...
¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Ni cómo, ni cuándo, ni dónde... Sumérgete en el silencio, que Dios regala, y reposa, sin apresuramientos, en lo que supera cualquier calificación...
PUBLICADO POR ALBERTO E. JUSTO http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
lunes, 24 de noviembre de 2014
El Misterio
Queridos amigos, el acceso es simple y directo. Quizá las mayor dificultad consista en esta simplicidad que ahora señalamos. Quizá por eso tantos se extravían en consideraciones sin fin, alejándose o pasando de largo sin advertirlo.
Acoger a Quien llega. Sin más. No son necesarias las vaciliaciones. Sólo es preciso liberarse de cuanto se opone en un camino claro y diáfano...
Un Cartujo insistía: "Los textos sobran, lo que dicen los libros es lo que pronuncia Dios en el corazón."
¿Qué se compara a ese gran maestro que es el silencio?
A. E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
Acoger a Quien llega. Sin más. No son necesarias las vaciliaciones. Sólo es preciso liberarse de cuanto se opone en un camino claro y diáfano...
Un Cartujo insistía: "Los textos sobran, lo que dicen los libros es lo que pronuncia Dios en el corazón."
¿Qué se compara a ese gran maestro que es el silencio?
A. E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
jueves, 13 de noviembre de 2014
¿Dónde hallar raíces nuevas?
¿Las "raíces" han de ser nuevas? Pregunta extraña. Es verdad que toda madurez supone largo tiempo y que, por ello, las verdaderas raíces son siempre antiguas. Nuestro problema, hoy, se da cuando estas mismas no han existido...
En efecto, cuando la vida monástica no ha abierto el surco de la historia, cuando la experiencia de los monjes no ha iniciado un particular "estilo" de existencia..., entonces se hace muy difícil una vida consagrada profunda que anime a la comunidad cristiana.
El monje es un icono, heredero del mártir, un testigo directo del Absoluto, del primado del Amor de Dios. El monje enseña con su vida lo que acontece en el interior de cada persona.
Quizá podamos hallar nuevamente en el ejemplo de los Padres del Desierto ese "centro" que tanto activismo huero nos ha hecho soslayar.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
En efecto, cuando la vida monástica no ha abierto el surco de la historia, cuando la experiencia de los monjes no ha iniciado un particular "estilo" de existencia..., entonces se hace muy difícil una vida consagrada profunda que anime a la comunidad cristiana.
El monje es un icono, heredero del mártir, un testigo directo del Absoluto, del primado del Amor de Dios. El monje enseña con su vida lo que acontece en el interior de cada persona.
Quizá podamos hallar nuevamente en el ejemplo de los Padres del Desierto ese "centro" que tanto activismo huero nos ha hecho soslayar.
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
miércoles, 12 de noviembre de 2014
¿Más arriba?
Contemplemos en silencio ese árbol, ese roble maravilloso que está delante, en nuestro camino. El día es radiante, pleno de luz, de sol. Y el cielo, azul intenso, nos convida, nos seduce y atrae nuestra mirada... Robles, araucarias, algunos pinos se levantan hacia el cielo y lo señalan con vigor, siempre en silencio.
Pero esas ramas, esas hojas, no tocan el cielo. Apenas llegan a una altura que alegra nuestros sentidos. ¿Por qué las ramas no alcanzan el cielo? Es curioso que nos detengamos a observar y a meditar acerca de ello. Y seguimos interrogándonos: -¿por qué no llegan al cielo?
La respuesta surge inmediata: -son las RAÍCES las que ya están en el cielo. Esta es la paradoja que tanto nos enseña en nuestra vida. Este es el secreto que cada uno lleva y que no se resuelve con textos, repeticiones, ni "distracciones",y, desde luego, ni "reuniones"... Como la fuente y el origen virginal se alcanzan en el corazón, en la hondura, en el silencio primero... No en la especulación vana ni en consideraciones infinitas, no girando como satélites locos alrededor de esferas de cartón o de papel...
En el Principio...
Quien quiere entender, que entienda...
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
Pero esas ramas, esas hojas, no tocan el cielo. Apenas llegan a una altura que alegra nuestros sentidos. ¿Por qué las ramas no alcanzan el cielo? Es curioso que nos detengamos a observar y a meditar acerca de ello. Y seguimos interrogándonos: -¿por qué no llegan al cielo?
La respuesta surge inmediata: -son las RAÍCES las que ya están en el cielo. Esta es la paradoja que tanto nos enseña en nuestra vida. Este es el secreto que cada uno lleva y que no se resuelve con textos, repeticiones, ni "distracciones",y, desde luego, ni "reuniones"... Como la fuente y el origen virginal se alcanzan en el corazón, en la hondura, en el silencio primero... No en la especulación vana ni en consideraciones infinitas, no girando como satélites locos alrededor de esferas de cartón o de papel...
En el Principio...
Quien quiere entender, que entienda...
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
lunes, 10 de noviembre de 2014
No es imagen simplemente, es real!!!!
¡¡Dios está aquí!! Es la oración que ahora nos invita a abrir nuestro corazón...
A pesar de todo y de lo que fuere...
A pesar de todo y de lo que fuere...
PUBLICADO POR ALBERTO E. JUSTO http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
lunes, 3 de noviembre de 2014
¿Cómo es?
Esta pregunta puede sorprender. ¿Cómo es la "ermita del corazón"? Sin embargo nunca será ocioso ni suficiente volver al misterio de la intimidad profunda y recuperar las figuras más adecuadas para expresar "algo" de lo inefable. Es claro que todo comienza cuando nos atrevemos a "descender"... No es simplemente una alegoría, es lo más posible y real ante cualquier acontecimiento de nuestra vida. Fijémonos bien: dibújase en nuestro horizonte algún tropiezo, alguna duda tal vez, o un dolor del género que sea. ¿Dónde nos hallamos en verdad entonces? ¿Cuál es "nuestra" realidad en los momentos de confusión, de sufrimiento o de angustia? Los santos saben que nunca Dios está tan cerca como en tales ocasiones... Quiere decir que a raíz del motivo que sea podemos "penetrar" más agudamente en nuestro interior.
Y no está mal "imaginalmente" VER esa dimensión en un desierto, en una gruta, tal vez en un templo, o en todo un paisaje que, efectivemante, se abre en nuestro interior. O percibir todo el cielo en el alma. ¡Cómo no! Y regocijarnos en esa soledad nueva que no tiene necesidad de viajes o de cambios inquietantes o fuera de lugar...
La "Noche" es la gran ocasión de la Luz... Eso es lo que hemos de considerar y, a partir de ello, introducirnos más en el ámbito de nuestra intocable e inefable soledad, siempre abierta a Dios, cuando nos "separamos" de todo lo que no es...
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
Y no está mal "imaginalmente" VER esa dimensión en un desierto, en una gruta, tal vez en un templo, o en todo un paisaje que, efectivemante, se abre en nuestro interior. O percibir todo el cielo en el alma. ¡Cómo no! Y regocijarnos en esa soledad nueva que no tiene necesidad de viajes o de cambios inquietantes o fuera de lugar...
La "Noche" es la gran ocasión de la Luz... Eso es lo que hemos de considerar y, a partir de ello, introducirnos más en el ámbito de nuestra intocable e inefable soledad, siempre abierta a Dios, cuando nos "separamos" de todo lo que no es...
Alberto E. Justo http://flordelyermo.blogspot.com.ar/
jueves, 30 de octubre de 2014
¿Cómo reconocer mi ermita interior?
¿Se trata de imaginar, así no más, simplemente? No, no es exactamente eso. Pero está el "eco" de los pasos del peregrino que, dejándolo todo, halla más hondamente su bien. Para "olvidar" es necesario "aprender". En el camino más elevado nos damos cuenta que el desprendimiento no es una "anulación" sino una "superación". ¿Es posible explicar esto? Desde luego que no, ya que se trata de una experiencia profunda.
La "ausencia" se convierte en "presencia", y lo que ayer necesitábamos representar o que se nos manifestara de esta o de aquella manera, hoy lo percibimos (por decirlo así) connatural, más allá de límites y de fronteras.
El descubrimiento supone el abandono. Pero con él, de un modo inesperado, reaparece con perfiles nuevos lo que fue recibido en el tiempo, en las jornadas de nuestra peregrinación y de nuestra vida. Nada da Dios en vano. Aún lo que juzgamos como... "nada".
Persevera en la "Noche", en la Luz más plena...
Alberto E. Justo
La "ausencia" se convierte en "presencia", y lo que ayer necesitábamos representar o que se nos manifestara de esta o de aquella manera, hoy lo percibimos (por decirlo así) connatural, más allá de límites y de fronteras.
El descubrimiento supone el abandono. Pero con él, de un modo inesperado, reaparece con perfiles nuevos lo que fue recibido en el tiempo, en las jornadas de nuestra peregrinación y de nuestra vida. Nada da Dios en vano. Aún lo que juzgamos como... "nada".
Persevera en la "Noche", en la Luz más plena...
Alberto E. Justo
miércoles, 1 de octubre de 2014
Permanece firme, según tu conciencia
Así es, mis queridos amigos, la hora es muy singular y -añadiría- curiosa. ¿Cómo apartarse de los ámbitos viciados, donde la "exterioridad" asfixiante atropella hasta la buena salud de los viandantes? Es fundamental LIBERARSE de los "lugares comunes", que son los enemigos de la cultura y de la vida... Hay quienes invocan mil reparos y se sumergen en diferentes prejuicios para detener el camino espiritual de los inocentes, ahogándolos en las redes de un pasado que ya no vuelve o en las ilusiones de un futuro que no llegará jamás. El atropello contra el silencio y contra ciertos derechos fundamentales de cada persona ensombrece esta hora, es verdad; y en distintas situaciones y lugares se aplican presiones y sutiles maneras para someter a la mediocridad y a las estructuras carentes de espíritu.
Pues bien, si esto es así: es urgente RESISTIR el embate de tales olas y no permitirles que nos cubran. El hombre puede y ¡tantas veces! DEBE decir que no. Porque hay muchos que no pueden o no se animan y, como decía San Máximo el Confesor, es por ellos, por esos inocentes, por quienes no hemos de callar. Es por quienes no pueden hablar por los que hablamos... O por los que están atados por lazos o por cadenas que no aciertan a romper.
Hay un valor muy grande en la negativa y en la resistencia...
Que estas pobres palabras sirvan para animar a los que -como decía Solzhenitsyn- tienen derecho a "no enterarse", a salir de las afixia y de las humaredas que se despliegan en tantos lugares donde no existe la piedad o el perdón...
Fuerza y ánimo. El Señor no se dignó a dialogar con Herodes. Y personajes de ese género (del de Herodes) abundan en todas partes y se visten con los más diversos colores. Aunque invoquen no sé qué privilegios o "mandos", la conciencia sigue siendo siempre el supremo tribunal.
Alberto E. Justo
Pues bien, si esto es así: es urgente RESISTIR el embate de tales olas y no permitirles que nos cubran. El hombre puede y ¡tantas veces! DEBE decir que no. Porque hay muchos que no pueden o no se animan y, como decía San Máximo el Confesor, es por ellos, por esos inocentes, por quienes no hemos de callar. Es por quienes no pueden hablar por los que hablamos... O por los que están atados por lazos o por cadenas que no aciertan a romper.
Hay un valor muy grande en la negativa y en la resistencia...
Que estas pobres palabras sirvan para animar a los que -como decía Solzhenitsyn- tienen derecho a "no enterarse", a salir de las afixia y de las humaredas que se despliegan en tantos lugares donde no existe la piedad o el perdón...
Fuerza y ánimo. El Señor no se dignó a dialogar con Herodes. Y personajes de ese género (del de Herodes) abundan en todas partes y se visten con los más diversos colores. Aunque invoquen no sé qué privilegios o "mandos", la conciencia sigue siendo siempre el supremo tribunal.
Alberto E. Justo
jueves, 4 de septiembre de 2014
Teóforos: Confesiones del Padre Lázaro: de profesor universi...
Teóforos: Confesiones del Padre Lázaro: de profesor universi...: Quiero compartir esta serie de videos, sobre el Padre Lázaro El Anthony. Un profesor universitario australiano y ateo, que se convierte...
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