
miércoles, 16 de julio de 2008
P. Fray Alberto Justo O.P...."Hacia una filosofía del desierto" ...La vocación interior

viernes, 11 de julio de 2008
P. Fray Alberto Justo O.P...."Hacia una filosofía del desierto" ...Pico della Mirandola..San Juan de la Cruz...
jueves, 3 de julio de 2008
P. Fray Alberto Justo O.P..."Hacia una filosofía del desierto"...Los Padres del desierto...
"La mano izquierda no ha de saber lo que hace la derecha. Transcurra la jornada en olvido de sí" (REGLA PARA EREMITAS en el corazón)
Daniel Bourguet...refiriéndose al mandato misionero de Cristo, "Id hasta el extremo de la tierra" (Hch. 1, 8) describe el combate espiritual de los primeros monjes, los Padres del Desierto, señalando que...
... solos cara a Dios y a ellos mismos, los monjes descubrieron en el desierto otra extremidad de la tierra, un extremo en el cual nadie había pensado todavía, pues tal extremo no está inscripto en la rosa de los vientos. Descubrieron un extremo en profundidad, la extrema profundidad del corazón humano. Los monjes descubrieron en el fondo de ellos mismos las profundidades no evangelizadas aún, resistencias a Dios, zona de tinieblas y campos de batalla...Ser testigo de Cristo, en efecto, evangelizar, consiste en enfrentar también las propias resistencias, las pasiones, los ídolos, para abrir el ser profundo al reino de Dios y a Dios mismo. En el desierto los monjes se encontraron sobre los pasos de Cristo dando testimonio de Dios ante el tentador en un combate sin misericordia. En su soledad, en la extrema profundidad de su ser, los monjes también descubrieron una presencia, la de Dios, tan humilde y frágil, como la de un recién nacido en un establo. Si amenudo no hay lugar en la hospedería de nuestras vidas bien llenas, los monjes, despojándose de lo superfluo, de la charlatanería, de las ambiciones, de las riquezas ... descubrieron una presencia y, como pastores maravillados, se prosternaron y contemplaron. Se sumergieron en el Corazón de Dios para contemplar. Los monjes están siempre en el corazón sutil de nuestros desiertos y de nuestras soledades y estarán siempre allí, en tanto haya que evangelizar la extrema profundidad del corazón humano y en tanto que el asombro no quede agotado...
...Los monjes, pues, percibieron en qué el extremo de la tierra se interioriza en nosotros; ser testigo en nuestra propia vida interior; he ahí lo que Jesús pide a sus discípulos. Cuando se ha comprendido esto, poco importa si vivimos en el desierto o en otra parte. La localización geográfica ya no tiene importancia. Los monjes, por otra parte, al filo del tiempo, partirán o permanecerán en el desierto; lo importante es ahora otra cosa, ya que el desierto ha sido evangelizado; la gran obra a construir, que esta lejos de hallarse acabada, es el interior nuestro. Una vez descubierta esta dimensión de la interioridad, muchos textos bíblicos se leerán de otra manera; pienso particularmente en uno, que reaparece constantemente en los escritos monásticos, y es esta frase del evangelio de San Lucas, el reino de Dios está en medio de vosotros o entre vosotros (S. Lc. 17, 21). Desde luego es posible leer esta frase de la siguiente manera: el Reino de Dios está en vosotros... Todos los monjes preferirían el en vosotros de la frase, interiorizando así el reino de Dios, sin negar la exterioridad de en medio de vosotros...
... Por lo mismo el combate contra el tentador será interiorizado, lo mismo que el reino de Dios... Se trata de abrir la extrema profundidad de nuestro ser a la soberanía y al amor de Dios. Y esta apertura, poco a poco, se convertirá en búsqueda de Dios, sed de Dios; una sed de Dios señalada por la sed física que el habitante del desierto conoce bien...
( Extractos de : Daniel Bourget, "Jusqu´ á l´extreme profondeur du coeur humain", en Ensemble 105, Octubre 1995, pp. 24 ss. )
miércoles, 2 de julio de 2008
P. Fray Alberto Justo O.P. "Hacia una filosofia del desierto"...

"El mundo, en el que le toca peregrinar, se asemeja al caos. La Mayoría de los hombres, en los centros urbanos, vive en desorden y desarmonia. No tema, ni se deje atrapar por ningún lazo. Sobre todo. no preste atención a lo efímero" ( REGLA PARA ERMITAS en el corazón)
Baudelaire señalaba un hecho admirable: "En cuanto al gozo, las mas bellas ágapes fraternas, las mas magnificas reuniones de hombres electrizados por un placer común jamas darán de si algo comparable a lo que comprueba el Solitario, que, de una sola mirada, ha abrazado y comprendido toda la sublimidad de un paisaje. Esta sola mirada le ha conquistado una propiedad individual inalienable" ( Petits poemes en prose, Seuil, Paris, 1994, pag. 195 )
Decía un contemplativo: "Hay algo en nosotros que no ha caído, que no ha envejecido con la historia, mas edénico que todos los paraísos, mas primitivo que la aurora del cosmos, es la inteligencia admiradora del ser. (S. Fumet, Histoire de Dieu dans ma vie, Fayard, Mame 1978, p. 711 )
¡Cuan grande es la profundidad del hombre que en el secreto de una sola mirada puede abrazar el Misterio del Ser! Sabemos que el amor y la inteligencia no pueden separarse. Por ello en la visión contemplativa, hay una animación amorosa ( se trata de un conocimiento amoroso) que halla todos los caminos despejados y alcanza su destino mas halla de las fronteras, de un solo golpe, de una sola vez, hasta Dios.
La contemplación nunca es dominio o posesión. La propiedad verdadera del espíritu es el secreto del ser , es espiritual y trascendente. Y no cabe aquí sometimiento ni reducción. Se trata, mas bien, de una desapropiación. Y es esto lo que, paradojicamente, le otorga una inalienable pertenencia al contemplativo. El desierto interior crea espacios nuevos e insospechables cuando el amante se transforma en el amado o cuando el alma mas esta presente en el objeto de su amor que en si misma.
Hay una maravillosa afinidad entre el predicador y el desierto. este es un tema poco frecuentado y hasta eludido...Pero que esta presente en todo autentico enamorado de la Palabra de Dios.
Es posible que las obras del hombre pierdan fuerza y color por un triste activísimo que los expulsa de su propio corazón y lo vuelca fuera de si. Esta atención por multiplicar o por alcanzar en todo cantidades y mas cantidades de lo que sea, acaba sumergiendo en una ciénaga sin solución.
La unidad interior se logra por la quietud y el sosiego. Esto no significa la ausencia de la lucha, de la abnegacion, del coraje. Por el contrario, promete mucho mas que cualquier acción realizada por la obtención de un resultado exterior.
sábado, 28 de junio de 2008
P.Fray Alberto Justo O.P."Hacia una filosofia del desierto" ...

" No por mucho empeñarse lograra mejores resultados. Combata la ansiedad que lo oprime y permanezca quieto, atento al silencio interior. El Señor no quiere esos sus trabajos y sus cosas, sino a toda su persona. No pierda el tiempo" (REGLA PARA EREMITAS en el corazón )
Esta hondura es ascensional.¡ Que paradoja hay en todo ello! Es, en efecto, apertura hacia donde no sabemos ni sospechamos. Pero conocemos, en una intuición luminosa, que sólo en aquello que nos supera, solo en lo que esta por sobre nosotros, hallamos el sentido y la dicha, en suma: la plenitud y la felicidad definitivas. Lo que, evidentemente, no es materia de dominio sino presencia sin condiciones ni determinaciones.
¿ Cual es , pues, el sentido de todo lo que vemos, oímos o tocamos? Necesariamente tendremos que buscarlo en las luminosas metáforas que nos conduzcan al plano escondido e invisible., Los hechos de este mundo y de la Historia no tienen explicación en o desde ellos mismos. Horizontalmente sólo percibimos un caos o el lento deterioro que prepara la muerte de todas las cosas.
Las audacias de la tecnocracia pueden deslumbrar un instante y empujarnos por penosos trabajos en vías muertas. ¿Como salimos de ellas? . También con la muerte, pues los pretendidos avances cuestan vidas humanas, hambre por doquier, miseria y ruinas en aras de un futuro que no acaba de llegar.
Esta vez nos volvemos al desierto que hallamos en nuestro interior.. Es decir a la intangible soledad del alma cuyo rostro sólo halla efectiva correspondencia y destino en el mismo rostro de Dios.
La soledad es una maestra admirable... ¡Si supiéramos atender y aprender sus lecciones! Tantas veces nos quejamos de la ausencia de maestros, de personas cuya experiencia pudiera ayudarnos en las singulares coyunturas de nuestra peregrinación...Pues ahí está Soledad. Ella nos enseña desde dentro, nos hace vivir lo que tantas veces queda detenido en palabras o textos siempre exteriores a nosotros...
Quien quiera vivir el misterio o dejarlo penetrar en el corazón, tendrá que buscar y recurrir a esta maestra incomparable.
Aquí se abre el desierto, la inmensidad. El hombre lo presiente infinito, como un ilimitado horizonte en el que, en realidad, ya se encuentra y al que siempre está llegando, en un instante, por la mirada de su corazón."... ( continuara )
jueves, 26 de junio de 2008
P.Fray Alberto Justo O.P."Hacia una filosofia del desierto" (continuación)
"Sepa que el diablo lo tentara con muchísimas distracciones u ocupaciones disfrazadas de la razón de bien. Rechace, con vigor, estos engaños y no viva volcado hacia afuera sino recogido y advertido. Pida al Señor el don de discernimiento y busque la paz. Su principal ascesis sea el silencio" ( Regla para eremitas en el corazón)...
" La transparencia de lo creado abre permanentemente las puertas a esta Realidad, la más alta, cuando nos decidimos a emprender esta audaz peregrinación.
Más hondo que el tiempo y que el espacio, a ambos supera este horizonte que se abre invitante a cada paso de nuestra vida.
Ha llegado, pues, la hora del asombro y de la maravilla...El peregrino porta el templo consigo, anda por el e ingresa nuevamente en él en mil acontecimientos...El templo es él...Y participa en una misión que no es fácilmente definible, que consiste en andar por el desierto, estar en el desierto y convertirse en el desierto como apertura a Dios.
Dios mismo ha venido a su templo...No nos serviremos de definiciones ni de explicaciones apresuradas. Vamos de camino, paso a paso.
Todo lo que vemos, oímos o tocamos es imagen, figura o reflejo de lo invisible.
En la superficie descubrimos el brillo externo de las cosas que poseen, todas ellas, una hondura escondida y mayor, o son sombras de realidades ocultas a los sentimientos exteriores del hombre.
No es difícil recurrir a los ejemplos más simples de la vida de todos los días para darnos cuenta de ese fondo oculto que esta en y más allá de todo...Cuando con un gesto queremos expresar algo siempre quedamos inconformes porque lo que estaba en el corazón no se ha manifestado según nuestros deseos. Si, porque es más grande lo que tenemos en el alma y nuestro lenguaje no puede expresarlo porque es inferior a la realidad interior" ...(continuara)...
martes, 24 de junio de 2008
P.Fray Alberto Justo O.P."Hacia una filosofia del desierto" (introducción)

"Pida, en fin, con plegarias e invocaciones, la gracia de la contemplación y de su perseverancia" ( Regla para eremitas en el corazón)...............
" Se abre un horizonte inmenso. Es inimaginable y mayor que toda forma o manera. Supera cualquier imagen y cualquier sospecha.
¿Cómo puedo llegar hasta él? O, mejor todavía, ¿como me sumerjo en esa dimensión nueva que se abre en mi propio corazón?
Todo es armonía, hasta en la vivencia del dolor...aquel horizonte, que parece tan lejano, lo veo, lo percibo, lo toco, lo puedo asir, en la belleza de una sola flor. Esto es : en esa flor, en su perfume, en sus colores, en la brisa que la mueve, en su presencia en fin.
¡Transparencia admirable!Aún en las pequeñas piedras de la orilla de un arroyo. San Francisco no dudó en llamarlas "hermanas" . Y es que poseen un mensaje, hasta una voz. Esa música admirable del ser y de su transparencia que resuena siempre que nos detenemos, con respeto, ante el.
La Belleza requiere respeto para ser recibida. Muchos se preguntan por qué algunos son tan sensibles a determinadas presencias y otros permanecen indiferentes. Desde luego que las causas son muchas, pero es indudable que la actitud generosa y respetuosa ante las cosas contribuye, en modo admirable, a acoger lo bello, siempre mas profundamente...
El poeta, mas que escritor o cantor de la boca para afuera, es un descubridor. Es, en efecto antes que nada un lector del ser y de su manifestación, cualquiera sea ella, un lector en profundidad, un arrebatador de secretos que , en la mayoría de los casos. no acierta a comunicarlos como deseara. Ni siquiera puede comprehenderlos él.
! Admirable horizonte, maravilloso campo, donde hay tantos tesoros escondidos¡ En la transparencia del agua del pequeño arroyo; en las flores que aparecen, casi inesperadamente, en las orillas; en las aves y en los reflejos y figuras que el sol pinta en aquél claro del bosque..; sí, allí o aquí, aspirando el perfume de la tierra, mirando atraves de la corteza de los arboles: presencia de lo que no acertaré a definir sino nada menos que a ver...Presencia, en suma, que veo en la luz incomparable que baja del Cielo.
Este es un testimonio. Se trata de la morada interior, de ese templo abierto al cielo, que es el corazón.
Es un testimonio, en suma, de que no existen confines para el espíritu del hombre, ordenando para acoger y hacerse uno con el Espíritu divino." ...(continuara) ...
martes, 17 de junio de 2008
P.Fray Alberto Justo O.P. "Hacia una filosofia del desierto" (continuaciòn)

En la introducción encontraras, amigo lector, algunas pistas.Pero que quede claro que lo que aquí se intenta decir es solamente una pobre aproximación al misterio.El hombre, hoy, teme el misterio. Aventurarse por esos caminos que no se distinguen bien, lo atemoriza porque no lleva consigo los documentos de la Compañía de Seguros que promete protegerlo. Por otra parte las técnicas adquiridas no parecen muy idóneas para guiarlo. Tampoco les sirven las Ciencias. Y si bien es verdad que los filósofos y teólogos le prometen mucho, sobre todo los mas especializados, no son pocos los que, en la mitad de la carrera, lo dejan en ascuas. El desafío, como dicen por ahí, no es pequeño.
Pero es hora de despertar y de animarse. No sea que se haga mas tarde y perdamos otra oportunidad. El Bachiller Sansón Carrasco, cuando antes de morir don Quijote, supuso una nueva locura en el hidalgo, le dijo : "¿Agora, señor Don Quijote, que tenemos nueva de que esta desencantada la señora Dulcinea, sale vuesa merced con eso? Y agora que estamos tan a pique de ser pastores, para pasar cantando la vida, como unos príncipes, quiere vuesa merced hacerse ermitaño? Calle por su vida, vuelva en si y déjese de cuentas" (II, cap.74 ) No se cuantos habrán reparado en este "reproche" de eremitismo hecho por el Bachiller. Manuel Garcia Morente decía, a propósito del caballero cristiano, que " este propende un poco a recluirse en su soledad. Si Don Quijote no hubiese muerto, al curarse de su locura se habría hecho fraile" ( El Caballero Cristiano, Buenos Aires 1938, p.111 ) Pero no es este aspecto el que deseamos subrayar. Nos importa, en cambio, una verdad muy simple: la salud proviene de un sosiego, de la paz que, luego de un sueño, invade el corazón. No invalida lo anterior,porque lo hecho no puede cancelarse, sino que alumbre ahora una luz mas alta que Don Quijote señala después de haber " dormido de un tirón ": "¡Bendito sea el poderosos Dios que tanto bien me ha hecho! En fin, sus misericordias no tienen limite, ni las abrevian ni impiden los pecado de los hombres "...Y la sobrina, desconcertada (como siempre los mas cercanos son los que ven menos ) pregunta "¿Que misericordias son estas, o que pecados de los hombres ?- Las misericordias- respondió Don Quijote -sobrina, son las que en este instante ha usado Dios conmigo, a quien como dije, no las impiden mis pecados "(ibid) ¡Magnifica aventura, de mayor arrojo que el lance con el león! Nuestro hidalgo se da cuenta de la infinita misericordia de Dios, y que el amor divino no tiene limite alguno. Ahora se abandona confiado, en El . ¿Ermitaño? Sin duda la quietud lo dispondrá a morir, pero su corazón ha descubierto la misericordia y con ella el Don de Dios.
Por ello. amigo lector, no dude en entrar a la ermita de tu corazón. Tus pecados no lo impiden, porque nada ni nadie puede apartarte del Amor de Dios revelado en Cristo Jesús, si tu no lo quieres. Y la ermita de tu corazón, esta en el Espíritu, en quien eres uno con Dios. ( cfr. Rom.8,38-39 ).....continuara...
viernes, 30 de mayo de 2008

P. Fray Alberto Justo: "Hacia una filosofía del desierto"
Amigo lector...Nos encontramos, nuevamente, en las puertas del Desierto. Quizá esta hora reclame una meditación serena que, por fin, nos introduzca en esa vida esencial, profunda y verdadera, por donde sabemos nos halla Dios. Lo que particularmente nos interesa señalar en esta página es la vocación al desierto interior y la posibilidad de seguir su camino en cualquier momento y en cualquier circunstancia. No serán todos, desde luego, los que se empeñaran en semejante aventura, pero el que lo desee y se sepa llamado llegara a destino en su propio corazón. Estas meditaciones se dividen en dos partes. La primera versa sobre la vocación interior, la más profunda, esa que es compatible con desempeños, oficios, profesiones y caminos exteriores, compromisos y aún estados de vida, como se los suele llamar. Esto es un ahondamiento en el misterio del ser, un secreto con frecuencia completamente incomunicable, una recuperación de la fuente y del origen virginal del alma. En la segunda, topamos con un desierto exterior y severo, que es el camino hacia la Tierra definitiva, el éxodo por el que vamos al cielo. Es claro que no lo atravesamos hora tras hora y día tras día. No. Ese desierto exterior, el espacio de nuestra peregrinación en este mundo, es ocasión de Dios y es atravesado verticalmente, como una espada flamígera, por la vida mas profunda, ya que nuestros pasos no nos conducen a dar vueltas y vueltas por la superficie del planeta, como pobres satélites sin destino, sino a levantarnos incesantemente a Dios. El desierto, por tanto, se abre, a cada instante, a la Realidad definitiva. Por eso nuestra vida ya esta en el cielo, o como decía el Apóstol " escondida con Cristo en Dios”.... .(seguirá)
viernes, 9 de mayo de 2008
Testimonios del Monte Athos: "El Espacio Santo"
